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TAPONADORAS PARA BOTELLAS DE VINO

El taponado es la acción de introducir  el tapón de corcho en la botella de vino para su conservación.

En el caso de vinos tranquilos, los parámetros de embotellado a tener en cuenta son:

– Diámetro interno del cuello de la botella norma C.E.T.I.E GME 50.1 y su equivalente UNE 12726: 2001 de perfil de boca para cierre con tapón de corcho, en los puntos correspondientes a 3 mm y a 45 mm de profundidad los valores serán de: a 3 mm 18,5 ± 0,5 mm, embocadura a 45 mm 19,9 a 21,0 mm

– Diámetro inicial del tapón estándar: 24,0 mm

– La compresión ideal del tapón para ser introducido en una botella de cuello estándar, estará entre 15,5/16,0 mm, menor compresión dificultará la entrada del tapón en el cuello de la botella cogiendo pliegue al tapón y una mayor compresión, producirá la rotura de la estructura celular del tapón, impidiendo la recuperación diametral del tapón dentro del cuello de la botella y por tanto riesgo de fugas del vino.

– Los tapones una vez personalizados con el logo de cada cliente, son sometidos a un tratamiento con parafinas y siliconas de uso alimentario (por supuesto) que les confiere resistir una presión interna en el cuello de la botella superior o igual a 1.5 bar, a la vez que facilita la introducción y extracción de tapón de corcho.


 

Básicamente la máquina embotelladora se compone de las siguientes partes:

  • Tolva de recepción y dispositivo de distribución de tapones mediante un sistema de  tuberías de alimentación de tapones por bombeo, vacío o gravedad hasta ubicar el tapón en la boca de la botella.
  • Mecanismo de posicionamiento de las botellas, llamado estrella que sirve para alojar las botellas y ayudar mediante rotación hasta ubicarla en el lugar de llenado del vino.
  • El cono de centrado tiene por misión alinear la botella con el eje de taponado
  • Cabezales de Taponado: Compresión del tapón por mordazas e introducción del tapón por punzón.

El correcto mantenimiento de estos elementos es crucial para un correcto embotellado.

 

CUIDADOS ESPECIALES EN EL MANTENIMIENTO DE LA EMBOTELLADORA

 

Tolva y dispositivo de distribución de tapones:

 

La tolva tiene por misión acumular una cantidad suficiente  de tapones en función del rendimiento de la maquina taponadora.

Conviniendo  que la cantidad de tapones no sea excesiva para para evitar la fricción entre ellos o con la tolva, ya que esto puede incrementar la formación de polvo  por desgaste, especialmente en las cabezas de los tapones.

Después de cada embotellado debe procederse al vaciado de los tapones de la tolva y su limpieza, de acuerdo con un plan de limpieza diario o semanal para eliminar de polvo de corcho que puede acumularse a lo largo del tiempo de embotellado y evitar que los tapones sobrantes puedan coger olores extraños del ambiente.

Es conveniente  que las tolvas deben estar siempre cerradas por su parte superior con una tapa para evitar la entrada de objetos extraños.

 

Mecanismo de posicionamiento de la botella

 

La base o soporte  base donde se sitúa la botella; se  eleva hacia la mordaza en cuya parte inferior se encuentra el cono de centrado, el cual está construido de un material blando para amortiguar el acoplamiento entre la botella y la mordaza; por lo que es importante sustituirlo periódicamente debido al importante desgaste que experimenta.

Hay que verificar con una frecuencia adecuada la alineación entre las botellas y las mordazas. Una mala alineación provoca el desgaste de los conos de centrado y la propia base o soporte de la botella, además de ser la causa de un taponado defectuoso, los tapones penetran inclinados en los cuellos de las botellas, pudiendo ocasionar defectos de hermeticidad y frecuentes roturas de los tapones.

 

Mordazas de compresión

Una mordaza es un elemento o herramienta que mediante un mecanismo de husillo o de otro tipo permite sujetar por fricción una pieza presionándola en forma continua.

Existen diferentes tipos de mordazas de compresión: Mordazas de compresión lateral Mordazas de compresión por rodillos, Mordazas de compresión triples y  Mordazas de compresión cuádruple.

Estas últimas son las empleadas en la mayor parte de las taponadoras automáticas, de una o varias cabezas. Se trata de un sistema que permite la compresión del tapón en un cilindro casi perfecto. Están formadas por cuatro mordazas móviles dispuestas generalmente en rectángulo, donde al moverse cierran comprimiendo el tapón de manera homogénea, con un correcto equilibrio de fuerzas. Las tenazas son generalmente  de acero o de acero inoxidable y requieren un mantenimiento periódico de limpieza y lubricación. Con el uso y el tiempo también deben sustituirse, pues sus aristas también se desgastan cortando el corcho.

 

 

CONDICIONES DE TAPONADO

 

Los parámetros que conducen a un taponado correcto es:

  • Humedad del tapón de 4 a 8 %
  • Compresión del tapón lenta
  • Cadencia del taponado
  • Secado de Cuellos de Botella antes de taponado: El agua de lavado reduce la adherencia del tapón. Posibles fugas.
  • Velocidad de Taponado: La introducción del tapón debe ser rápida: una velocidad media en un cabezal múltiple es de 1250 botellas/hora.
  1. Elevada: cuando la velocidad de taponado es muy elevada, el tapón tiende a hundirse excesivamente en el cuello de la botella y la presión interior es más reducida
  2. Reducida (Elevada fricción con vidrio. Taponado parcial).Cuando la introducción del tapón se hace lentamente, el corcho tiende a recuperar su tamaño inicial y se produce una elevada fricción con el vidrio, pudiendo provocar una deformación o rotura del tapón. Obteniéndose una presión interior elevada, además de quedarse una parte del tapón fuera del cuello

La penetración del tapón en el cuello de la botella debe ser  exactamente a ras de su boca o como máximo 1 mm por debajo, nunca sobresaliendo (deficiente aspecto y se pierde eficacia en el cierre), y tampoco hundido, pues el cierre es peor, incrementa la presión interior en botella y genera cámara de aire entre superficie  del corcho y cápsula con riesgo de crecimiento microbiano.

Una presión interior en la botella excesiva  crea problemas de estanqueidad, por lo que conviene reducir este valor en el momento del embotellado. Esto permite al tapón que recupere  elásticamente su forma original. Para lograrlo con pleno éxito se pueden aplicar los siguientes sistemas:

 

  • Las botellas de pie durante al menos 3-5 minutos antes de tumbar las botellas  para su almacenamiento. Lo ideal sería esperar, para asegurar una buena hermeticidad, 24 horas. El tapón se recupera instantáneamente entre el 86-92 %, pero no lo hace completamente hasta pasadas 12-24 horas.

 

La operación de “volteado” o de tumbado  de las botellas tras el taponado de los vinos tiene como finalidad  mantener el tapón humedecido, lo que mejora su hermeticidad.

 

  • Taponado con gas carbónico: este gas de gran solubilidad, se disuelva en el vino reduciéndose de manera notable la presión del taponado. Un chorro de CO2 barre la cámara  entre el nivel de vino y la boca de la botella inmediatamente antes del taponado, encerrando así el anhídrido carbónico dentro de la cámara. Otra ventaja es la disminución del riesgo de oxidación del vino por el oxígeno presente en la cámara previo al taponado.
  •  Taponado al vacío: El mejor medio de asegurar una hermeticidad, consistente en eliminar toda presión y hacer vacío dentro de la botella. Antes de que el tapón comprimido por las mordazas descienda, se aplica un vacío generado por una bomba aspiradora, que elimina el aire contenido en el gollete sobre el vino. El tapón desciende con menor resistencia y de una presión inferior a los 0,5 Kg/cm2 e incluso llegar hasta valores negativos ( en un taponado con aire, el valor medio es de 1,5 Kg/cm2).

 

Cuidados especiales:

 

Otro aspecto importante del taponado es el nivel de llenado de las botellas: se debe tener en cuenta la temperatura del líquido para nivelar adecuadamente las botellas y evitar futuras sobrepresiones y fugas o  rezumes durante almacenado y transporte posterior de las botellas de vino.

Los cuellos humedecidos por el agua de enjuague o del lavado de las botellas, o por el vino durante la operación de llenado, provocan que  el tapón se expanda sobre una lámina de líquido incompresible, dando lugar a una falta de adherencia del tapón y a fugas de vino a través de la fina capa de vino atrapado entre el corcho y el vidrio.

 

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roberto

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