Almacenamiento del corcho, Gestión

Los beneficios de contar con un stock mínimo de seguridad

By agosto 21, 2019enero 8th, 2021No Comments

Un inventario mínimo de seguridad es una garantía que permite a la empresa hacer frente a los pedidos de sus clientes, independientemente de los imprevistos que puedan surgir, ya que siempre contará con un mínimo de materias primas o productos necesarios. No disponer de este abastecimiento, por el contrario, implica un alto riesgo, incluyendo retrasos en las entregas o la pérdida de ventas.

En todas las empresas pueden ocurrir imprevistos relacionados con la provisión de productos que descuadran las previsiones. Si no existe un sistema que amortigüe esta falta de inventario, es probable que se produzca un descontento por parte del cliente, por no poder responder a tiempo, o que la empresa deba asumir altos costes no planificados con el fin de entregar el producto en las fechas establecidas. Por ello, es altamente recomendable contar con un inventario de seguridad bien dimensionado que evite estas situaciones.

 

¿Qué es un stock de seguridad?

Stock de seguridad es un término de logística que consiste en un conjunto de acciones dirigidas a reducir el riesgo de desabastecimiento de materia prima o productos auxiliares frente a problemas inesperados como incertidumbres de la oferta y la demanda, huelgas de transportistas o una climatología adversa. En definitiva, es un sistema de amortiguación frente a imprevistos que evita retrasos en la producción.

El desabastecimiento en el stock puede darse por diversas razones. Una de ellas es el déficit en el ámbito de la bodega, tanto de botellas, tapones de corcho, barricas, disponibilidad de depósitos adicionales, productos elaborados o la no disponibilidad de materias primas y auxiliares. Un nivel de seguridad adecuado en el stock de inventarios de bodega permitirá a la empresa anticiparse a periodos en los que pueda escasear un determinado artículo y tenerlo disponible en el momento necesario.

La escasez de inventario puede tener diversas causas, como:

  • Un crecimiento excesivo y no previsto en la demanda de un determinado producto.
  • Averías en la fase de producción.
  • Retrasos por parte de proveedores o suministradores del material.
  • Huelga de trabajadores de la empresa, transportistas o problemas meteorológicos.

Por ello es importante calcular de forma adecuada el stock de seguridad, teniendo en cuenta los factores que determinan el flujo de demanda y provisión de materiales y productos. Estas variables a tener en cuenta son:

  • El plazo de entrega de los pedidos.
  • La demanda del stock de seguridad.
  • La desviación estándar del plazo de entrega de los pedidos o de las ventas previstas.
  • La desviación estándar de la demanda.
  • La tasa de servicio deseado o nivel de servicio, que representa el tiempo requerido antes de llegar a una situación de falta de existencias.

 

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¿Cuál es el volumen adecuado de un stock de seguridad?

La cantidad de inventario que una bodega debe almacenar como medida de seguridad es una cuestión que la empresa debe calcular con sumo cuidado, puesto que puede generar problemas, tanto por escasez como por exceso de productos. Cuando el stock es demasiado reducido, las consecuencias serán una pérdida de ventas, paradas en la cadena de producción o compras precipitadas con precios superiores a los presupuestados, lo que implica inevitablemente pérdidas económicas.

 

Por el contrario, si el inventario de seguridad es excesivo, es probable que genere elevados costes financieros derivados del mantenimiento del almacén. Además, es importante tener en cuenta que muchos productos de bodega pueden llegar a deteriorarse si se almacenan durante demasiado tiempo, con la consiguiente pérdida económica. Por ello, la clave de un stock de seguridad reside en encontrar el equilibrio, que dependerá de cada empresa. La bodega deberá realizar un cálculo teniendo en cuenta las variables indicadas, es decir, la desviación estándar de las ventas, el tiempo de espera o lead time y el nivel de servicio. En base a ese cálculo, deberá buscar el valor óptimo que permita balancear los costes de mantenimiento y evitar situaciones indeseadas como la rotura del stock.